Fiesta de santa Faustina Kowalska

El 5 de octubre, la Iglesia celebra la Fiesta de santa Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia, que falleció tal día como hoy de 1938.

En el Diario: la Divina Misericordia en mi alma, santa Faustina escribió antes de su muerte cómo era consciente de que su salud se estaba deteriorando. Sin embargo, ella anhelaba encontrarse con Dios:

(…) “Veo y me doy cuenta claramente de lo que pasa conmigo; a pesar del cuidado de las Superioras y los esfuerzos de los médicos mi salud está agotándose y huyendo, pero me alegro enormemente de Tu llamada, oh Dios mío, Amor mío, porque sé que en el momento de la muerte empezará mi misión. Oh, cuánto deseo ser librada de este cuerpo. Oh Jesús mío, Tú sabes que en todos mis deseos quiero ver siempre Tu voluntad. De por mí no quisiera morir ni un minuto antes ni tampoco vivir un minuto más, ni que disminuyan los sufrimientos ni que aumenten, sino que deseo únicamente lo que sea conforme a Tu santa voluntad. Aunque mi entusiasmo es grande, y mis grandes deseos arden en el corazón, pero nunca es por encima de Tu voluntad” (Diario, 1729).

Coincidiendo con la Fiesta de santa Faustina Kowalska, quiero compartir con vosotros el video que ha publicado la Asociación de los Apóstoles de la Divina Misericordia Faustinum, que es un precioso homenaje al fallecimiento de santa Faustina y a la confianza en la Divina Misericordia.


Novena a santa Faustina Kowalska

El 26 de septiembre comienza la Novena a santa Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia, para pedir su intercesión. El rezo de la Novena finaliza el 4 de octubre, un día antes de que la Iglesia conmemore su festividad.

A continuación, os dejo el texto íntegro para cada día de la novena:

PRIMER DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del primer día

“Mientras oraba oí estas palabras: ‘Hija Mía, que tu corazón se llene de gozo. Yo, el Señor, estoy contigo, no tengas miedo de nada, estás en Mi Corazón’. En aquel momento conocí la gran Majestad de Dios y comprendí que nada puede compararse con un solo acto de conocimiento de Dios. Toda grandeza externa desaparece como polvo frente a un solo acto del conocimiento más profundo de Dios” (Diario, 1133).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final 

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

SEGUNDO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del segundo día

“Paso cada momento libre a los pies de Dios escondido. Él es mi Maestro, le pregunto por todo, con Él hablo de todo, de allí saco fuerza y luz, allí aprendo todo, de allí me llegan las luces sobre el modo de comportarme con el prójimo. Desde el momento en que salí del noviciado, me encerré en el tabernáculo con Jesús, mi Maestro. Él Mismo me atrajo a este fuego de Amor vivo, alrededor del cual se concentra todo” (Diario, 704).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, Vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

TERCER DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del tercer día

“Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. (…) Después de un momento, Jesús me dijo”: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío” (Diario, 47).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

CUARTO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del cuarto día

Jesús dijo a santa Faustina: “Sé misericordiosa con los demás como Yo soy Misericordioso contigo y cuando adviertas que tus fuerzas se debilitan, ven a la Fuente de la Misericordia y fortalece tu alma, y no pararás en el camino” (Diario, 1486).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

QUINTO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del quinto día

“Nada confunde ni asusta a un alma humilde. He dirigido mi vuelo hacia el ardor mismo del sol y nada logrará bajármelo. El amor no se deja encarcelar, es libre como una reina, el amor llega hasta Dios” (Diario, 450).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

SEXTO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del sexto día

“Ayúdame, ¡oh Señor!, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla. Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos. Ayúdame, ¡oh Señor!, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos” (Diario, 163).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

SÉPTIMO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del séptimo día

El Señor dijo a santa Faustina: “Toma tantos tesoros de Mi Corazón cuantos puedas llevar… No tomes estas gracias solamente para ti, sino también para el prójimo, es decir, invita a las almas con las cuales estás en contacto a confiar en Mi Misericordia infinita. ¡Oh, cuánto amo a las almas que se me han confiado totalmente, haré todo por ellas!” (Diario, 294).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

OCTAVO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del octavo día

“¡Oh Jesús mío!, cada uno de tus santos refleja en sí una de Tus virtudes, yo deseo reflejar Tu Corazón Compasivo y lleno de Misericordia… Que Tu Misericordia, ¡oh Jesús!, quede impresa sobre mi corazón y mi alma como un sello y este será mi signo distintivo en esta vida y en la otra” (Diario, 1242).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

NOVENO DÍA

La Señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del Infierno.
Ayudado de Vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de Tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu Santísima Voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de Tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del noveno día

“Dios es muy Generoso y no rehúsa a nadie Su Gracia, da más de lo que nosotros le pedimos. La fidelidad en el cumplimiento de las inspiraciones del Espíritu Santo es el camino más corto” (Diario, 291).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar Su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. Se repite tres veces: `santa María Faustina, ruega por nosotros´.

Oración de santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, Verdad Eterna, vida nuestra, te suplico e imploro Tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su Inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su Misericordia. Dios no le negará Su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por santa Faustina:

“¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!” (Diario, 84).

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


El domingo 24 de abril se celebra la Fiesta de la Divina Misericordia

El domingo 24 de abril de 2022 se celebra la Fiesta de la Divina Misericordia, que Jesucristo ordenó celebrar en el mundo entero el primer domingo tras la Pascua de Resurrección, tal y como le transmitió a sor Faustina Kowalska en 1931.

El testimonio de Jesús fue recogido por sor Faustina en el Diario: la Divina Misericordia en mi alma. A lo largo de este post, os he remarcado en negrita las palabras de Jesús, indicando también el numeral exacto del Diario donde podéis leerlas.

La Fiesta de la Divina Misericordia tiene el rango más alto de entre todas las formas de culto a la Divina Misericordia, debido a la magnitud de las promesas que Jesús le reveló a sor Faustina.

Su celebración está vinculada a la veneración de la Imagen de la Divina Misericordia, ya que ese día, según el mandato del Mismo Jesucristo, la Imagen de Jesús Misericordioso que le había ordenado pintar ha de estar expuesta en todas las iglesias, para que el mundo entero conozca la infinita Misericordia de Dios hacia el hombre, al que ama sin límites, deseando su salvación eterna. Por ello, Jesús quiere que los pecadores se acerquen a Él sin miedo, con plena confianza en Su infinita Misericordia.

Cuando sor Faustina le pregunta a Jesús el motivo por el que desea que se celebre la Fiesta de la Divina Misericordia, el Señor le responde lo siguiente: “¿Quién, de entre la gente, sabe de ella? Nadie. Y hasta aquellos que han de proclamarla y enseñar a la gente esta Misericordia, muchas veces ellos mismos no lo saben; por eso quiero que la imagen sea bendecida solemnemente el primer domingo después de Pascua y que se la venere públicamente para que cada alma pueda saber de ella” (Diario, 341).

Hija Mía, di que esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi Misericordia para el consuelo del mundo entero” (Diario, 1517).

Las promesas de Jesús en la Fiesta de la Divina Misericordia

En los siguientes numerales del Diario quedan recogidas las promesas de Jesús para quienes celebren la Fiesta de la Divina Misericordia según Sus indicaciones.

Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible Misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi Misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi Misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi Misericordia. Cada alma respecto a Mí, por toda la eternidad meditará Mi Amor y Mi Misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi Misericordia” (Diario, 699).

Hija Mía, mira hacia el abismo de Mi Misericordia y rinde honor y gloria a esta Misericordia Mía, y hazlo de este modo: Reúne a todos los pecadores del mundo entero y sumérgelos en el abismo de Mi Misericordia. Deseo darme a las almas, deseo las almas, hija Mía. El día de Mi Fiesta, la Fiesta de la Misericordia, recorrerás el mundo entero y traerás a las almas desfallecidas a la Fuente de Mi Misericordia. Yo las sanaré y las fortificaré” (Diario, 206).

Escribe lo que te diré: No encontrará alma ninguna la justificación hasta que no se dirija con confianza a Mi Misericordia y por eso el primer domingo después de Pascua ha de ser la Fiesta de la Misericordia. Ese día los sacerdotes han de hablar a las almas sobre Mi Misericordia infinita. Te nombro dispensadora de Mi Misericordia. Dile al confesor que la imagen esté expuesta en la iglesia y no en el convento dentro de la clausura. Por medio de esta imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella” (Diario, 570).

Esta Fiesta ha salido de las entrañas de Mi Misericordia y está confirmada en el abismo de Mis gracias. Toda alma que cree y tiene confianza en Mi Misericordia, la obtendrá” (Diario, 420).

El significado de la Imagen de Jesús Misericordioso

Jesucristo le explica a sor Faustina Kowalska el significado de los dos rayos que se ven en la Imagen de la Divina Misericordia que Él le ordenó pintar.

Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi Misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la Cruz por la lanza.

Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios. Deseo que el primer domingo después de la Pascua de Resurrección sea la Fiesta de la Misericordia” (Diario, 299).

Proclama que la Misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de Mis manos están coronadas por la Misericordia” (Diario, 301).

Obras de misericordia presentes en la Fiesta

Jesús le indica a sor Faustina la exigencia de ser misericordioso con el prójimo y cuáles son las tres formas de realizar obras de misericordia. Esta exigencia se extiende a toda la humanidad.

“Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera – la acción, la segunda – la palabra, la tercera – la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mí. De este modo el alma alaba y adora Mi Misericordia. Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi Misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada. A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi Misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil (Diario, 742).

Decreto de la Iglesia

Además, para conseguir la indulgencia plenaria en la Fiesta de la Divina Misericordia, la Iglesia Católica instituyó en un Decreto la necesidad de orar ese día por las intenciones del Sumo Pontífice, indicando lo siguiente:

Se concede la indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) al fiel que, en el domingo segundo de Pascua, llamado de la Misericordia Divina, en cualquier iglesia u oratorio, con espíritu totalmente alejado del afecto a todo pecado, incluso venial, participe en actos de piedad realizados en honor de la Misericordia Divina, o al menos rece, en presencia del Santísimo Sacramento de la Eucaristía, públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús Misericordioso (por ejemplo, “Jesús Misericordioso, confío en Ti”). Se concede la indulgencia parcial al fiel que, al menos con corazón contrito, eleve al Señor Jesús Misericordioso una de las invocaciones piadosas legítimamente aprobadas”.