El Amigo que nunca falla


El Amigo que Nunca Falla es un blog para dar a conocer el lado más humano de Jesucristo. Desde mi perspectiva católica,  ofrezco una reflexión humilde sobre la figura de Jesús, sobre su faceta cercana, próxima al hombre, que puede resultar poco conocida.

Jesús es el Amigo que nunca falla. Desea que nos acerquemos a Él sin miedo, que conversemos con Él como lo haríamos con nuestro mejor amigo: con confianza, contándole todo aquello que nos preocupa,  nos duele, nos obsesiona o simplemente nos hace sufrir.

Jesús nos escucha siempre y nunca defrauda. Por eso es el Amigo que nunca falla. Siempre está dispuesto a salir a nuestro encuentro,  a escucharnos y apoyarnos, especialmente en los peores momentos: esos en los que flaquean las fuerzas para seguir adelante, en los que hemos tirado la toalla o perdido toda esperanza por diversos motivos (una enfermedad,  el duelo por un ser querido,  un cargo de conciencia por algo que podíamos haber hecho por alguien y no hicimos…)

En este punto, os animo a que cada uno de vosotros reflexione sobre su propia cruz, la que os entristece, os duele y no os deja vivir en paz. Jesús nos invita a compartir con Él nuestra cruz, a soportar ese peso con Él, dándonos fuerzas para continuar el camino con plena confianza en su Amor y Divina Misericordia hacia nosotros.

Hablemos con Él sin miedo, con confianza, siendo conscientes de que siempre nos escucha y ayuda, transformando nuestro dolor en alegría,  nuestro desconsuelo en tranquilidad y nuestros miedos en barreras caídas.

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Tengo sed de ti

Hoy quiero compartir con vosotros la oración Tengo sed de ti, escrita por la Madre Teresa de Calcuta, en la que describe perfectamente el infinito Amor que Jesucristo siente por cada persona.

Os recomiendo que la leáis con detenimiento porque, al estar escrita en primera persona, es como si cada palabra fuera pronunciada por Jesús, lo que la convierte en una oración capaz de traspasar el corazón.

Al encontrarnos en Adviento, que es un tiempo de espera confiada en el Señor, la oración Tengo sed de ti nos recuerda que el Amor y la Misericordia de Dios no conocen límites.

Jesús desea darse a cada persona para transformar su vida. Él puede cambiar cualquier situación personal, es capaz de solucionar todo tipo de problemas o dificultades e incluso quiere sanarnos. Lo único que nos pide para que Él pueda actuar es que le abramos nuestro corazón con fe, confiando plenamente en su infinito Amor.

La Divina Misericordia de Jesucristo, además de actuar en el perdón de los pecados, se manifiesta también en su Poder transformador, que es capaz de rehacer la vida de toda persona. Por tanto, os animo a compartir con el Señor cualquier dificultad que estéis atravesando para que Él pueda transformarla.

” Mira que estoy a la puerta y llamo…”. (Apocalipsis 3, 20).

Es verdad. Estoy a la puerta de tu corazón, de día y de noche. Aún cuando no estás escuchando, aún cuando dudes que pudiera ser Yo, ahí estoy: esperando la más pequeña señal de respuesta, hasta la más pequeña sugerencia de invitación que Me permita entrar.

Y quiero que sepas que cada vez que me invitas, Yo vengo siempre, sin falta. Vengo en silencio e invisible, pero con un poder y un amor infinitos, trayendo los muchos dones de Mi Espíritu. Vengo con Mi misericordia, con Mi deseo de perdonarte y de sanarte, con un amor hacia ti que va más allá de tu comprensión. Un amor en cada detalle, tan grande como el Amor que he recibido de Mi Padre (“Yo les he amado a ustedes como el Padre me ama a Mí…, Jn. 15,10). Vengo deseando consolarte y darte fuerza, levantarte y vendar todas tus heridas. Te traigo Mi luz, para disipar tu oscuridad y todas tus dudas. Vengo con Mi poder, que me permite cargarte a ti con Mi gracia, para tocar tu corazón y transformar tu vida. Vengo con Mi paz, para tranquilizar tu alma.

Te conozco como la palma de mi mano, sé todo acerca de ti, hasta los cabellos de tu cabeza he contado. No hay nada en tu vida que no tenga importancia para Mí. Te he seguido a través de los años y siempre te he amado, hasta en tus extravíos. Conozco cada uno de tus problemas. Conozco tus necesidades y tus preocupaciones y, sí, conozco todos tus pecados. Pero te digo de nuevo que Te amo, no por lo que has hecho o dejado de hacer, Te amo por ti, por la belleza y la dignidad que Mi Padre te dio al crearte a Su propia imagen. Es una dignidad que muchas veces has olvidado, una belleza que has empañado por el pecado. Pero te amo como eres y he derramado Mi sangre para rescatarte. Si sólo me lo pides con fe, Mi gracia tocará todo lo que necesita ser cambiado en tu vida: Yo te daré la fuerza para librarte del pecado y de todo su poder destructor.

Sé lo que hay en tu corazón, conozco tu soledad y todas tus heridas, los rechazos, los juicios, las humillaciones. Yo lo sobrellevé todo antes que tú. Y todo lo sobrellevé por ti, para que pudieras compartir Mi fuerza y Mi victoria. Conozco, sobre todo, tu necesidad de amor, sé qué tan sediento estás de amor y de ternura. Pero cuántas veces has deseado satisfacer tu sed en vano, buscando ese amor con egoísmo, tratando de llenar el vacío dentro de ti con placeres pasajeros, con el vacío aún mayor del pecado. ¿Tienes sed de amor?

“Vengan a Mí todos los que tengan sed…” (Jn. 7,37). Yo te saciaré y te llenaré. ¿Tienes sed de ser amado? Te amo más de lo que te puedes imaginar…, hasta el punto de morir en la Cruz por ti.

TENGO SED DE TI. Sí, esa es la única manera en que apenas puedo empezar a describir Mi Amor. TENGO SED DE TI. Tengo sed de amarte y de que tú me ames. Tan precioso eres para Mí que TENGO SED DE TI. Ven a Mí y llenaré tu corazón y sanaré tus heridas. Te haré una nueva creación y te daré la paz aún en tus pruebas. TENGO SED DE TI. Nunca debes dudar de Mi Misericordia, de Mi deseo de perdonarte, de Mi anhelo por bendecirte y vivir Mi vida en ti, y de que te acepto sin importar lo que hayas hecho. TENGO SED DE TI. Si te sientes de poco valor a los ojos del mundo, no importa. No hay nadie que me interese más en todo el mundo que tú. TENGO SED DE TI. Ábrete a Mí, ven a Mí, ten sed de Mí, dame tu vida. Yo te probaré qué tan valioso eres para Mi Corazón.

¿No te das cuenta de que Mi Padre ya tiene un plan perfecto para transformar tu vida a partir de este momento? Confía en Mí. Pídeme todos los días que entre y que me encargue de tu vida y lo haré. Te prometo ante Mi Padre en el Cielo que haré milagros en tu vida. ¿Por que haría Yo esto? PORQUE TENGO SED DE TI. Lo único que te pido es que te confíes completamente a Mí. Yo haré todo lo demás.

Desde ahora, ya veo el lugar que Mi Padre te ha preparado en Mi Reino. Recuerda que eres peregrino en esta vida viajando a casa. El pecado nunca te puede satisfacer ni traerte la paz que anhelas. Todo lo que has buscado fuera de Mí sólo te ha dejado más vacío, así que no te ates a las cosas de este mundo; pero, sobre todo, no te alejes de Mí cuando caigas. Ven a Mí sin tardanza porque cuando me das tus pecados, me das la alegría de ser tu Salvador. No hay nada que Yo no pueda perdonar y sanar, así que ven ahora y descarga tu alma.

No importa cuánto hayas andado sin rumbo, no importa cuántas veces me hayas olvidado, no importa cuántas cruces lleves en esta vida, hay algo que quiero que siempre recuerdes y que nunca cambiará. TENGO SED DE TI, tal y como eres. No tienes que cambiar para creer en Mi Amor, ya que será tu confianza en ese Amor la que te hará cambiar. Tú te olvidas de Mí y, sin embargo, Yo te busco a cada momento del día y estoy ante las puertas de tu corazón, llamando. ¿Encuentras esto difícil de creer? Entonces, mira la Cruz, mira Mi Corazón que fue traspasado por ti. ¿No has comprendido Mi Cruz?, entonces escucha de nuevo las palabras que dije en ella, te dicen claramente por qué Yo soporté todo esto por ti: “… TENGO SED” (Jn. 19, 28). Sí, TENGO SED DE TI. Como el resto del salmo que Yo estaba rezando dice de Mí: “… esperé compasión inútilmente, esperé alguien que me consolara y no lo hallé” (Salmo 69:20). Toda tu vida he estado deseando tu amor. Nunca he cesado de buscarlo y de anhelar que me correspondas. Tú has probado muchas cosas en tu afán por ser feliz. ¿Por qué no intentas abrirme tu corazón, ahora mismo, abrirlo más de lo que lo has hecho antes?

Cuando finalmente abras las puertas de tu corazón y finalmente te acerques lo suficiente, entonces Me oirás decir una y otra vez, no en meras palabras humanas sino en espíritu: “no importa qué es lo que hayas hecho, te amo por ti mismo. Ven a Mí con tu miseria y tus pecados, con tus problemas y necesidades, y con todo tu deseo de ser amado. Estoy a la puerta de tu corazón y llamo…, ábreme, porque TENGO SED DE TI…”.

“Jesús es Dios, por lo tanto Su Amor y Su Sed son infinitos. Él, Creador del Universo, pidió el amor de sus criaturas. Tiene sed de nuestro amor… Estas palabras: ‘Tengo sed’, ¿tienen un eco en nuestra alma?”.

Madre Teresa de Calcuta.

Novena a Santa Faustina Kowalska

Novena a Santa Faustina Kowalska

El 5 de octubre se celebra la festividad de Santa Faustina Kowalska, la monja polaca a quien Jesucristo se le apareció entre 1931 y 1938 con la misión de transmitir a todo el mundo la infinita Misericordia, Bondad y Amor de Dios hacia el hombre.

Por expreso mandato de Nuestro Señor, Sor Faustina escribió el Diario, la Divina Misericordia en mi alma, donde transcribió el testimonio directo de Jesús sobre las 5 nuevas formas de culto a la Divina Misericordia: la Imagen de Jesús Misericordioso, la Hora de la Misericordia, la oración de la Coronilla, la Fiesta de la Divina Misericordia y la Difusión del culto a la Divina Misericordia.

Considerada como un apóstol de la Divina Misericordia, la Beata Faustina fue canonizada por el Papa Juan Pablo II el 30 de abril de 2000, convirtiéndose así en la primera santa en ser canonizada en el tercer milenio y en el año jubilar 2000.

El post de hoy está dedicado a la Novena a Santa Faustina Kowalska, que es una oración especial para pedir su intercesión. Se tiene que rezar durante los 9 días previos a su festividad, en concreto, entre el 26 de septiembre y el 4 de octubre. A continuación, os dejo el texto íntegro para cada día de la novena.

PRIMER DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del primer día

Mientras oraba oí estas palabras: ‘Hija Mía, que tu corazón se llene de gozo. Yo, el Señor, estoy contigo, no tengas miedo de nada, estás en Mi Corazón’. En aquel momento conocí la gran Majestad de Dios y comprendí que nada puede compararse con un solo acto de conocimiento de Dios. Toda grandeza externa desaparece como polvo frente a un solo acto del conocimiento más profundo de Dios” (Diario, 1133).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

SEGUNDO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del segundo día

Paso cada momento libre a los pies de Dios escondido. Él es mi Maestro, le pregunto por todo, con Él hablo de todo, de allí saco fuerza y luz, allí aprendo todo, de allí me llegan las luces sobre el modo de comportarme con el prójimo. Desde el momento en que salí del noviciado, me encerré en el tabernáculo con Jesús, mi Maestro. Él Mismo me atrajo a este fuego de amor vivo, alrededor del cual se concentra todo” (Diario, 704).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío!”

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

TERCER DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del tercer día

Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. (…) Después de un momento, Jesús me dijo: ‘Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío’” (Diario, 47).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

CUARTO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del cuarto día

Jesús dijo a Santa Faustina: “Sé misericordiosa con los demás como Yo soy misericordioso contigo y cuando adviertas que tus fuerzas se debilitan, ven a la Fuente de la Misericordia y fortalece tu alma, y no pararás en el camino” (Diario, 1486).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

QUINTO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del quinto día

Nada confunde ni asusta a un alma humilde. He dirigido mi vuelo hacia el ardor mismo del sol y nada logrará bajármelo. El amor no se deja encarcelar, es libre como una reina, el amor llega hasta Dios” (Diario, 450).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

SEXTO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del sexto día

Ayúdame, ¡oh Señor!, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla. Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos. Ayúdame, ¡oh Señor!, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos” (Diario, 163).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

SÉPTIMO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del séptimo día

El Señor dijo a Santa Faustina: “Toma tantos tesoros de mi Corazón cuantos puedes llevar… No tomes estas gracias solamente para ti, sino también para el prójimo, es decir, invita a las almas con las cuales estás en contacto a confiar en mi Misericordia infinita. ¡Oh, cuánto amo a las almas que se me han confiado totalmente, haré todo por ellas!” (Diario, 294).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

OCTAVO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del octavo día

¡Oh Jesús mío!, cada uno de tus santos refleja en sí una de tus virtudes, yo deseo reflejar tu Corazón compasivo y lleno de Misericordia… Que tu Misericordia, ¡oh Jesús!, quede impresa sobre mi corazón y mi alma como un sello y este será mi signo distintivo en esta vida y en la otra” (Diario, 1242).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

NOVENO DÍA

La señal de la Santa Cruz

Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

¡Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de tu infinita Misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido! Yo, pecador, no soy digno de tu Misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en Ti.

Lectura del noveno día

Dios es muy generoso y no rehúsa a nadie su gracia, da más de lo que nosotros le pedimos. La fidelidad en el cumplimiento de las inspiraciones del Espíritu Santo es el camino más corto” (Diario, 291).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición).

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y así glorificar su Misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces: Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

Jesús, Verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu Misericordia para los pobres pecadores. ¡Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana! Te pido luz para los pobres pecadores.

¡Oh Jesús, recuerda tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores!

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en su Misericordia. Dios no le negará su Misericordia a nadie. El Cielo y la Tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la Misericordia de Dios.

¡Oh, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Conversación con Jesús de la Misericordia durante 30 días

Conversación con Jesús de la Misericordia durante 30 días

Mi Jesús, en Ti deposité toda mi confianza, Tú sabes de todo, Padre y Señor del Universo, eres el Rey de Reyes, Tú que hiciste al paralítico andar, al muerto vivir y al leproso sanar.

Tú que conoces mis angustias y ves mis lágrimas, bien sabes Divino Amigo cómo preciso alcanzar de Ti esta gracia:

(Pedir la gracia).

Haz, Divino Jesús, que antes de que termine esta conversación que tendré contigo durante 30 días, yo pueda alcanzar esta gracia que te pido con mucha fe y esperanza.

Mi conversación contigo, Divino Maestro, me da ánimo y alegría para vivir, solo de Ti espero con fe y esperanza:

(Pedir la gracia con fe).

Con gratitud mandaré a imprimir mil oraciones para que otros precisen de Ti, aprendan a tener confianza en tu Misericordia. Dejaré las oraciones en las iglesias para que sean divulgadas.

Ilumina mis pasos, así como el sol ilumina cada mañana el amanecer y testifica nuestra conversación.

Jesucristo, tengo confianza en Ti y cada día más aumenta mi fe en Ti.

El Cerro de los Ángeles acogerá un Congreso de Evangelización basado en el Sagrado Corazón de Jesús

El Cerro de los Ángeles acogerá un Congreso de Evangelización basado en el Sagrado Corazón de Jesús

En el marco de las celebraciones del Centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, la Diócesis de Getafe ha organizado un Congreso de Evangelización, que tendrá lugar en la Basílica del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles (Getafe), los días 28 y 29 de septiembre.

Bajo el lema “Sus heridas nos han curado”, el objetivo del Congreso es dar a conocer distintas experiencias de evangelización para comunicar la fe desde el Sagrado Corazón de Jesús. Está dirigido tanto a laicos como a personas consagradas que deseen obtener ideas para realizar su apostolado. La inscripción es gratuita y se puede hacer a través de la página web https://corazondecristo.org/congreso/

También es posible realizar donativos para financiar las distintas actividades organizadas con motivo del Año Jubilar del Centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, que comenzó el 2 de diciembre de 2018 y se prolongará hasta el 24 de noviembre de 2019, solemnidad de Cristo Rey, fecha en que se cerrará la Puerta Santa de la Basílica del Cerro de los Ángeles.

El Programa del Congreso de Evangelización incluye 4 ponencias, 3 stands, diversos talleres y testimonios de evangelización y curación, así como la instalación de una Carpa Joven y la celebración de un Congreso Infantil.

El ciclo de ponencias arranca el sábado 28 de septiembre, a las 10:15 horas, con “Misterio que se ha de celebrar”, a cargo de la madre Olga María del Redentor, superiora Carmelita Samaritana del Corazón de Jesús. A las 12h:00, el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, proseguirá con “Misterio que se ha de vivir”.

Por la tarde, a las 19h:45, la misionera Lourdes Grosso, será la encargada de pronunciar “Misterio que se ha de orar”. El ciclo de ponencias lo cerrará el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, con “Misterio que se ha de creer”, el domingo 29 de septiembre, a las 10h:00.

Durante los dos días que dura el Congreso, la explanada del Cerro de los Ángeles acogerá 3 stands (Enfoque social, Plan de evangelización y Presencia diocesana), en los que se darán a conocer diversos métodos para comunicar el Evangelio desde el Corazón de Jesús. También se podrá ver la exposición gratuita “Vida y espiritualidad de la Madre Teresa de Calcuta”.

El sábado, a las 16h:30, se realizarán varios Talleres con experiencias de evangelización dirigidas a diferentes colectivos: LifeTeen (para adolescentes y jóvenes); el proyecto “Ven, Sígueme”, desarrollado por Notre Dame de Vie (dirigido a niños); o el Proyecto Amor Conyugal (para las familias).

Por su parte, el sacerdote José Manuel Horcajo, párroco en San Ramón Nonato, del barrio madrileño de Vallecas, compartirá su experiencia de evangelización en las periferias; y para evangelizar a todos, las Agustinas del Monasterio de la Conversión explicarán la labor que realizan.

Además, el sábado a las 18h:30h, se ofrecerán 5 testimonios de curación basados en el Corazón de Jesús: de la enfermedad (Sor Carmen Señor, sierva de Jesús); de la ruptura familiar (Betania); de la falta de libertad (Pastoral penitenciaria, EPYV); del rencor y el odio (charla sobre el perdón, a cargo del director de cine Juan Manuel Cotelo); y de la muerte (Grupos de duelo Grupmad).

El Congreso de Evangelización incluirá también varios momentos para la oración y la adoración. Así, el sábado, a las 09h:30, se rezará la oración de Laudes. Ese mismo día, a las 14h:00, se celebrará la Eucaristía, y el sacerdote Javier Siegrist presidirá una vigilia de oración a las 22h:00, que contará con la participación del Coro Diocesano de Getafe. A las 23h:30, se dará la bendición y despedida.

El domingo, a las 09h:30, se volverán a rezar los Laudes, y el Congreso de Evangelización se clausurará a las 13h:15 con la celebración de la Santa Misa, presidida por el obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, quien previamente presentará el nuevo Plan de Evangelización de la Diócesis de Getafe (12h:00).

Carpa Joven y Congreso Infantil

El Congreso también ofrece actividades dirigidas especialmente a los jóvenes, ya que habrá instalada una Carpa Joven donde se podrá disfrutar de la música en directo del grupo católico Wellgate y del rapero Josué Villalón. Será durante la tarde del sábado 28 de septiembre.

Además, en esta Carpa se escucharán los testimonios de Dimitri Conejo (fundador del portal de fotografías católicas Cathopic) y de la Comunidad del Cenáculo (organización dedicada a la sanación de personas con diferentes adicciones).

Junto al Congreso de Evangelización para adultos, se celebrará en paralelo un Congreso Infantil, con actividades lúdicas y religiosas dirigidas a niños hasta los 15 años de edad. Para participar, es imprescindible que los padres inscriban previamente a sus hijos, ya que la organización no podrá atender a niños que no estén apuntados. Las inscripciones son gratuitas y se pueden realizar a través de la página web https://corazondecristo.org/congreso/

Para más información

Programa del Congreso de Evangelización “Sus heridas nos han curado”

XII Encuentro y II Congreso Nacional de la Divina Misericordia

XII Encuentro y II Congreso Nacional de la Divina Misericordia

Hoy quiero informaros de la próxima celebración del XII Encuentro y II Congreso Nacional de la Divina Misericordia, que tendrá lugar en Albacete (España), del 18 al 20 de octubre. Está organizado por los Movimientos de Apostolado de la Divina Misericordia en España y se dirige al público en general. El programa incluye diversos actos para profundizar en el conocimiento y culto de la devoción a la Divina Misericordia de Jesucristo.

Para participar, hay que inscribirse previamente, rellenando una ficha de datos, que podéis enviar por correo postal, email o whatsapp, adjuntando el resguardo del ingreso bancario de 25 euros por inscripción. Si también queréis participar en la comida fraterna del último día, que es opcional, tenéis que añadir el coste de otros 25 € en el ingreso. Las plazas son limitadas, así que desde la organización se recomienda no dejarlo para el último momento.

Al final de este post, os dejo el enlace al Programa, donde podéis encontrar los datos bancarios de inscripción e incluso información sobre diversos alojamientos. Asimismo, hay varios datos de contacto para ampliar información.

Programa

El viernes 18 de octubre, se inicia el programa a las 18:00 horas, con la acogida y recogida de materiales en la Parroquia de San José (calle Tinte, 32), donde a las 18h:30, Javier Jauset, consiliario de la Divina Misericordia en Lérida, pronunciará la plática espiritual “Misericordiosos en la palabra”. A las 19h:15, se rezará la oración de la Coronilla de la Divina Misericordia, y a las 19h:30, el obispo de Albacete, Ángel Fernández, celebrará la Eucaristía inicial.

Posteriormente, a las 22h:30, el Grupo Symbolum Ad Fidem Per Artem representará en la Catedral de Albacete el Auto “Regina Coeli, Mater Misericordiae”.

El programa del sábado 19 de octubre comienza a las 09h:30, con la procesión “Via Misericordiae”.

A las 11h:00, tendrá lugar la oración y presentación del Congreso en el Auditorio Municipal de Albacete (plaza de la Catedral, s/n), por Francisco José Sevilla, secretario del II Congreso Nacional.

A las 11h:30, las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia del Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia (Polonia) pronunciarán la conferencia “La confianza en la espiritualidad de la Divina Misericordia”.

A las 13h:00, tendrá lugar la celebración de la Eucaristía en la Catedral de Albacete, por el cardenal arcipreste de la Basílica Santa María la Mayor de Roma, Stanislaw Rylko.

El Auditorio Municipal acoge a las 16h:30 el rezo de la oración de la Coronilla y, además, cuatro personas aportarán sus propios testimonios sobre la misericordia. A las 19h:00, el cardenal Stanislaw Rylko pronunciará la conferencia “San Juan Pablo II, apóstol de la Divina Misericordia”.

Los actos del sábado se cierran a las 22h:30 con una vigilia de oración en la Catedral, a cargo del obispo emérito de Albacete, Ciriaco Benavente.

La jornada del domingo 20 de octubre arranca a las 09h:30 en el Auditorio Municipal, con los Laudes y la conferencia “La confesión: lugar de encuentro con la Divina Misericordia”, pronunciada por el P. Patrice Chocholski, rector del Santuario San Juan María Vianney de Ars (Francia) y secretario de Congresos Internacionales de la Misericordia.

A las 11h:30, se procederá al rezo de la Coronilla. A continuación, el P. Martín Ignacio Esguerra, del Oficial Pontificio Consejo Vaticano para la Nueva Evangelización, dará la conferencia “La misericordia en la Nueva Evangelización”.

A las 13h:00, se celebrará la Eucaristía de clausura en la Catedral de Albacete, a cargo de Ricardo Blázquez, cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, que pronunciará la homilía “La misericordia nace del corazón de Cristo”.

Finalmente, el XII Encuentro y II Congreso Nacional de la Divina Misericordia se clausurará a las 14h:30 con una comida fraterna, para la que se requiere la previa inscripción de los asistentes, mediante el ingreso de 25 euros en una cuenta bancaria.

Para más información

Programa del XII Encuentro y II Congreso Nacional de la Divina Misericordia “Es el tiempo de la misericordia”

Página web: https://divinamisericordia.es

Ficha de inscripción: https://www.facebook.com/495280774009012/posts/1178118005725282?s=100000414287730&sfns=mo

Correo postal: Movimientos de Apostolado de la Divina Misericordia en España. Secretaría del Congreso. Calle Salamanca, 10. CP: 02001 Albacete (España)

Correo electrónico: secretariageneral@divinamisericordia.es

WhatsApp: 609669882